El síntoma no lo es todo…
QUE NO TE ENGAÑE
Nataly Dután Jiménez
Lesnath6@hotmail.com
Quisiera que nos hiciéramos una pregunta, que es lo que hacemos cada vez que tenemos dolor de cabeza, gastritis, dolor de espalda, será, que la primera solución que tomamos es consumir una pastilla para eliminar el dolor o decir “esto no es nada ya casi se quita”, pude ser que estas sean de las primeras opciones que tengamos en mente, porque lo que queremos es eliminar o evadir el síntoma.
Pero en realidad muchas veces el síntoma es una señal de alerta, de que hay algo más allá de un dolor físico o un problema orgánico, a veces es producto de algún dolor del alma que busca algún medio para poder salir. Los síntomas en muchas ocasiones son reflejos de nuestro interior, si nos duele la espalda constantemente, podríamos preguntarnos que estaremos cargando emocionalmente que ya no aguantamos más y queremos deshacernos de esa carga, que estoy necesitando que la única forma que lo estoy consiguiendo es atreves del síntoma.
Sé que es más fácil tomar un pastilla, o esperar que Dios nos sane, que sentarnos a indagar en nuestro interior y preguntarnos qué es lo que realmente está provocando este dolor, que es en realidad lo que mi cuerpo está expresando, de que me quiero escapar, que puede ser tan doloroso en el alma que prefiero poner mi atención en el dolor físico.
Hay muchas clases de síntomas no solo los físicos, tal vez alzar la voz en la casa o en una discusión sea uno de ellos, por que de esta forma evito escuchar lo que me va a lastimar y no quiero afrontar, entonces es más fácil gritar y mandar a callar, que escuchar aquello que no se quiere oír, es más fácil decir me voy que perdón, es más fácil llevarse un cigarro o una cerveza a la boca que descubrir porque me quiero extinguir.
El curar el síntoma no cura la causa, si no vamos a la raíz y nos confrontamos con nosotros mismos, el síntoma va a estar ahí y cada vez se va empeorando muchas veces con consecuencias mortales, somos seres holísticos, y nuestro exterior solo es reflejo de nuestro interior, como nos sintamos emocionalmente así caminamos por la vida, los alimentos que ingerimos son reflejo de cómo nos sentimos y cuánto valor nos tenemos. Si queremos extinguir el síntoma es nuestra tarea indagar la causa, el síntoma solo es resultado de nuestro interior, que no te engañe el síntoma no es todo el problemas, solo es la consecuencia.
