NO VA A LLEGAR A VIEJO
NO VA A LLEGAR A VIEJO
Rocío Zamora Jiménez
Vecina de Pozos
Tengo la dicha de trabajar en Santa Ana y casi nunca tengo que tomar el bus, pero el 26 de abril del año en curso tomé el autobús de TAPACHULA de las 11:15 de la mañana, rumbo a San José; me puse a ponerle atención el trato que le brinda el chofer al adulto mayor. ¡Me quede sorprendida!
El adulto mayor se monta al autobús y saluda al chofer, pero este ni siquiera contesta el saludo, le toma la cédula con desprecio, cuando el chofer devuelve la cédula, el adulto le da las gracias y el chofer lo que hace es tirar la tabla donde apunta el nombre y número de cédula con una malacrianza, que asusta al que le está poniendo atención.
Ese día en el puente de Pozos una pareja de adultos mayores se montan al bus y la señora toda feliz le dice que: “hoy estoy cumpliendo 65 años y me estoy estrenando como adulta mayor”, esperé que chofer se dignara a decirle feliz cumpleaños y no lo hizo, lo hicimos los que estamos a la par. En ese momento el chequeador le dice algo y el chofer le dice que del centro de Santa Ana al puente de Pozos, ya se han montado un montón de adultos mayores y le enseña la tabla.
El señor que estaba al lado mío se volvió y me dice: “viste que forma de tratar a los ancianos mayores”, entonces le respondí: “no va legar a viejo”.
Porque como decía mi abuelita Esperanza: “cuando uno maltrata a un adulto mayor y para que no lo maltraten a uno cuando este viejo es porque se muere antes”.
La verdad es que, uno no espera que los choferes lo traten con cariño o pleitesía, pero el irrespeto, máxime si es contra los adultos, no lo podemos ocultar ni permitir.
