COLUMNA DE OPINION
Con Doble M
Marlon Mora
Cualquier podría pensar qué buena vida llevan las modelos de manos de fotógrafos profesionales y paraísos llenos de arena. Esto porque en la mayoría de casos tallan la ropa de moda con todos los accesorios propios en un acto obligatorio de lucirse. Los escenarios más comunes un bonito atardecer en la playa o un frío estudio repleto de poses.
Por eso en mi reflexión trataré de esgrimir las razones por las cuales no es para nada fácil colocarse ese mote de “chicas de fantasía” y lo relacionaré con una práctica de importancia mundial como lo es la trata de blancas.
Debe ser muy complicado…
- Caminar con los pies, las manos y las caderas en total coordinación mientras la boca pela hasta los últimos dientes. Y cómo si eso fuese poco, agréguele tacones altos y una fila de jueces, que hace el escrutinio propio de la calificación de la pasarela.
- Aguantarse los comentarios de algunos, que las señalan como poco inteligentes o tontas porque al parecer cargan el estigma de una genética privilegiada.
- Modelar en ropa interior cuando todos les miran queriendo quitar la poca ropa en el acto. Ya comenté sobre la gran dificultad que enmarca la pasarela: entonces imaginen la bronca de hacer todo eso con un hilo dental clavado en las nalgas y un sostén al mejor estilo de agárrese quién pueda. ¿Acaso el tener un cuerpazo y lucirlo merece la desfachatez de quienes como perros en celo se lanzan al ataque? Si su respuesta es afirmativa pertenece al club de mecánicos.
- Qué en media caminata uno de esos individuos perrunos quiera llevarse para su casa un obsequio de la posteridad. De esta manera, sacan sus cámaras y acto seguido los “flashazos” destellan en la retina de quienes hacen su trabajo. Admirable después de semejante trance de estrés sonreír a la cámara y mostrarse contenta. Mientras al unísono uno que otro depravado abre la boca como quién necesita aire ante tanto desorden.
Y como si las cosas acabasen allí se enfrentan a que alguien les falte el respeto o les proponga una transacción prohibida.
Esa es la realidad de muchas mujeres que llegan a nuestro país pensando que tendrán una gran cantidad de oportunidades en un mundo llamando del modelaje y al final terminan como esclavas sexuales de algunos corruptos porque a la hora de tocar la puerta por esas cosas del destino les llegó la equivocada.
La trata de blancas es el tercer negocio ilícito más lucrativo a nivel mundial según Naciones Unidas aunque no existe un monitoreo al respecto -esto después de las armas y las drogas-. La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo estima que este ilícito genera ganancias por 32 mil millones de dólares al año. Por cada persona, los traficantes ganan de cuatro mil a 50 mil dólares, dependiendo del lugar de origen y destino de la víctima.
Según la Organización Internacional de Migraciones, cuatro millones de personas son prostituidas contra su voluntad en todo el mundo. De ellas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que más de dos millones son menores de edad.
Verdad que no es tan fácil…







