COLUMNA DE OPINION
COLUMNA DE OPINION
Con Doble M
Dr. Marlon Mora
En días pasados sufrí en carne propia la vergüenza de perder nuestro pueblo. De visita en la playa mientras caminábamos en familia un grupo de hombres nos detuvo para advertirnos: “Si caminan 50 metros más, los van a asaltar”. De inmediato un señor ya mayor y experimentado me miró y me entregó un garrote para combatir esa delincuencia. Seguro creyó que Superman andaba vestido de civil y que me daría de trompadas con unos hombres armados.
Tengo que decir que sentí una gran indignación cuando pude cerciorarme de tales actos al reconocer su modus operandi. El cual es más o menos así: unos tipos en bicicleta (jóvenes y saludables) atacan a las personas generalmente solas, si se oponen los golpes son una opción de primer orden. Luego en medio de la arena y las conchas salen despavoridos mientras se ocultan entre los pasadizos de un Puntarenas, que ya perdimos.
Es increíble, que perdamos de esa manera nuestra tranquilidad, nuestros recuerdos porque ni una foto se puede tomar en la playa cuando el acoso de un tipo no lo deja a uno descuidarse. Y como si fuera poco ese Puntarenas se parece mucho a nuestro pueblo uno rodeado de gente endógena, que hace sentirse a más de uno extranjero en su propia casa: cuando nos roban, cuando fuman a vista y paciencia de los policías, cuando tranzan al lado de nuestros hijos e hijas, cuando por esas cosas del destino entierran a nuestro Piedades y construyen un nuevo imperio de pendejadas.
Más indignaciones
Agradezco a Rocío Zamora en su columna en la edición anterior cuando desnudó una realidad de las personas adultas mayores al subirse a un autobús. Yo mismo vi ese irrespeto y creo conveniente tomar conciencia para hacerles saber a esos choferes que eso no se hace. Ojala la vida no les tenga que cobrar doble su boleto cuando quieran entrar a gozar del reino. Menos si la escolta en la puerta es uno de los abuelos ofendidos.
El diputado evangélico Justo Orozco, aseguró necesitar con urgencia un aumento de salario para comprarse ropa. Con nueve vehículos a su nombre, seis terrenos en Hatillo, uno en Garabito y otro en San José de la Montaña. En definitiva a don (In) Justo lo que sí le hace falta, urgentemente, es un poco de decencia cristiana. Pero hay que recordar que el señor diputado no estuvo solo. Él forma parte de una clase política enmarcada en un sistema oficial que lleva a nuestro país en una espiral descendente con rumbo al basurero.
Ya había alertado hace meses sobre una proyecto que deforesta a diestra y siniestra en nuestra comunidad. Por ello, resulta que ahora se pusieron las pilas para hacer proyectitos ecológicos en el proyecto Aura del Sol. Lo lamentable, es que ha recibido la colaboración de algunas personas del cantón, que ni nombro porque me da pena ajena -quién quiera saber quiénes son; pregúnteme encantado les cuento-. Sin embargo, lo peor radica en que a inicios del mes de junio a propósito del día del ambiente, la municipalidad hizo toda una actividad para sembrar 2500 árboles regalados por la Earth: arbolitos que fueron sembrados en terrenos privados (incluido Aura del Sol) y no podrán ser disfrutados por nadie. Así o más feo. Por eso en política de pueblo… quién quiera más de lo mismo: que le vaya bien.
