EDITORIAL – NUESTRA OPINION
EL RENCOR MATA
Iniciamos un nuevo año, un nuevo ciclo según el calendario, nuevas oportunidades, nuevos retos y por supuesto todos arrancamos con el deseo de mejorar nuestras vidas y la de nuestras familias.
Obviamente todos queremos mejorar nuestra calidad de vida y para poder obtener un año diferente es necesario hacer cosas diferentes, si actuamos y hacemos las cosas de la misma forma que el año anterior, van a suceder cosas muy similares, vamos a tener los mismos tropiezos y los resultados negativos volverán a estar presentes en nuestras vidas a lo largo de todo el año.
Es prudente entonces hacer cambios drásticos en nuestra rutina de vida. Al igual que elegimos la vestimenta diaria debemos escoger que clase de día, mes o año queremos. Si es del caso conviene incluso cambiar de trajes, de costumbres y hasta de amistades.
Uno elige lo que quiere ser y toma opciones, unos deciden optar por victorias y otros eligen sus propias derrotas. TU DECIDES… TIENES LAS CARTAS EN TUS MANOS, QUIERES PERDER O GANAR?…
Son muchas las personas que vienen arrastrando heridas viejas, rencores, penas y amarguras y reinician cada año con el saco lleno, en vez de eliminar sus trastornos mentales y reinventarse a sí mismos, prefieren volver al pasado sufriente y desdichado y seguir alimentando sus rencillas espirituales que lo tienen al borde del abismo.
El rencor, sentimiento de enojo por algo pasado, es una tristeza rancia, de mal sabor, como cuando algo adquiere un olor más fuerte de lo habitual con el paso del tiempo. Utilizando un término más acertado podemos decir que el rencor produce hediondez espiritual. Un verdadero cristiano, debe hacer todo los intentos para superar esta exaltación. Debe saber que dicho sentimiento es indigno y no edifica en nada su vida.
El egoísmo, la mala fe, la envidia, la ira, el desamor y el rencor son apenas unos cuantos ingredientes de su añejo y nauseabundo inventario.
Según estudios clínicos las personas que abrigan el rencor en sus corazones viven permanentemente insatisfechas y es muy común que su salud tenga altibajos, resfriados continuos, jaquecas, migrañas muy frecuentes, dolores de cuerpo, sensación de malestar en su organismo, mal aliento, falta de apetito, etc.
Aparte de los citados problemas la clase de gente amargada que desea de todo corazón matar al primero que no esté de acuerdo con sus agravios o formas extrañas de pensar se va quedando irremediablemente SOLA.
La solitariedad se va haciendo cómplice de sus desvelos e infortunios y su círculo de amigos es año con año más reducido. Entonces, cuando nos hayamos sentido ofendidos, y nos pidan una disculpa, apaguemos el fuego del enojo y esparzamos las cenizas al viento. Asimismo, si nosotros debemos disculparnos, corresponde hacerlo con la convicción de que no podemos quedarnos con los malos pensamientos que nos causaron. El recordar las ofensas, quiere decir que no hemos perdonado, que no hemos luchado por acabar con el resentimiento.
Por todo lo expuesto, el rencor no es buen negocio. Perdona o pide perdón y prepárate para tener un año pleno de éxito, felicidad, paz, concordia y satisfacciones a granel.
Como dice la canción de Napoleón “Vive feliz ahora mientras puedas, tal vez mañana no tengas tiempo”…
¡Feliz año 2012!
