Guillermo Ramos Morales
Info@elpiadoso.com
“Carga” era de verdad carga
Tuve, hace mucho, un compañero de trabajo en periódicos a quien apodaban “Carga”, término cuyo significado popular quiere decir grande, gran cosa, importante, fuera de serie.
El fue siempre gran amigo y compañero de calidad, cuyo respeto y admiración hacia mí me resultaron siempre incomprensibles.
Supe que le decían así quienes lo consideraban rajón, presumido y, en realidad, así lo era, pero eso nunca disminuyó mi aprecio hacia él, a quien siempre le presté auxilio en su trabajo, cuando así se requirió.
Carga había sufrido de joven un accidente de tránsito, cuando conversaba con otro amigo en una acera de San José, a resultas de lo cual perdió una pierna. Le pusieron una prótesis y caminaba tranquilo, sin muletas.
Como sabía que le tenía afecto, de vez en cuando íbamos a un bar, cerca de la Dolorosa , en San José y compartíamos amistad.
Una noche, al salir de allí, se nos acercaron dos tipos, lo despojaron a él de su reloj de pulsera y salieron corriendo.
Carga no pudo perseguirlos, a causa de su pierna de palo.
Pasado un tiempo, volvimos a aquel mismo bar y, de nuevo, al salir, otros dos individuos (a la larga los mismos de la vez anterior) se nos acercaron con aviesas intenciones.
Fue entonces cuando Carga me apartó, se paró firme en su lugar y le soltó al más corpulento una trompada de campeonato con el puño izquierdo, por toda la madre. El individuo resbaló de espaldas, barriendo la acera. El otro tipo huyó de semejante peligro.
Fue en aquella ocasión cuando entré en conocimiento de que Carga era de verdad carga.
Yo le propuse que reingresáramos al bar, para celebrarlo.
Tengo muchos años de no verlo, no sé si está o no vivo, pero dejo aquí constando mi admiración y respeto hacia él, por llevar aquel apodo perfectamente bien merecido.
|