Historial

“Carga” era de verdad carga

Vargas Vila, el infame

Ya mejor…

HAY QUE TENER PACIENCIA…

Reportaje 2

Te conozco…





 

HOMENAJE DE DESPEDIDA

Guillermo Ramos Morales

info@elpiadoso.com

HOMENAJE DE DESPEDIDA

Allá por el año 1964, contrataron a un muchacho, de apenas 20 años, por un periodo de 10 semanas. Entró como auxiliar de mecánico III. Luego de eso pasaron más de 41 años. Son más que la vida de muchos de los que estamos aquí.Muchos jóvenes empezaron a trabajar en zonas que aún hoy son alejadísimas de la Gran Area Metropolitana : Nosara, San Vito, Las Barras, Villa Neilly, Limón, Horquetas, qué sé yo…Todos hemos escuchado sus historias, sus aventuras, sus tortas, sus tristezas y alegrías. lgunos tenemos la dicha de haber compartido sus experiencias y experimentos, lo hemos visto haciendo “magiveradas”. A algunos hasta nos ha asustado cuando lo hemos visto enfermo y oírlo decir algo totalmente anormal en él: - “Viejo, estoy jodido; mejor me mandás para la casa”.

 

Sí, compañeros, hoy no estamos aquí dándole la bienvenida a un hombre a una nueva vida, ni despidiendo a quien deja una institución. Estamos frente a una leyenda y me siento orgulloso cuando digo que esta leyenda no es mi compañero y mucho menos mi subalterno. Es y ha sido un mentor, un guía, un ejemplo, una luz, cuando siento que el ICE se pierde en penumbras e incertidumbres y, lo más grande, un amigo, alguien con quien he compartido mis tristezas, mis alegrías, mis triunfos y mis fracasos; le he permitido entrar en mi núcleo familiar, a quien todos nosotros le hemos contado una confidencia, un dolor, una alegría, una lágrima… esa leyenda que, cuando debe ser confidente, se llevará a su tumba lo que le confiamos, la misma persona que compartirá el dolor con nosotros y reirá cuando sea alegre lo que le contamos y también llorará cuando haya que llorar…

 

Hoy estamos aquí con esa mezcla de sentimientos rica y extraña, esa combinación de una inmensa alegría de verlo irse por la puerta grande pero, a la vez, una enorme pesadumbre, un dolor raro, un vacío que no se puede llenar…

 

Vamos a extrañarlo por muchos años…

 

Lo tenemos ahí, donde se lleva a quien se quiere, a quien nos hizo pensar, a quien nos hizo salir del letargo que a menudo nos hunde… Vamos a seguir recordándolo con gran respeto y cariño, el homenaje más grande que se le puede hacer a alguien.

 

Un homenaje a una leyenda no se puede improvisar. Esta oportunidad que me han dado, señores, es la mejor manera de despedirme de don Jesús Salvatierra Ramos, de Salva, de Salvita, el loco, el viejillo y de quién sabe cuántas más maneras lo han llamado desde aquel imborrable 8 de septiembre de 19 64.

 

Terminemos este homenaje con un aplauso, pero con uno que se lleve el viejillo grabado por todos los años que Dios le regale en este mundo.

 

Gracias, Salva.

 

(Palabras del Ing. Johnatan Rojas, Paraíso, Cartago 2005)

 

 

HOME

 

 

 
Anunciese Aquí

Diseño de sitios web, Optimizacion