Guillermo Ramos Morales
info@elpiadoso.com
Consuelos de la vida
El notable escritor nicaragüense José Coronel Urtecho, a quien conocí en encuentros de escritores en Costa Rica, debajo de su infaltable boinilla negra, con su cara de rojo manzana, refiere en su libro “Prosas”, en el relato titulado “La muerte del hombre símbolo”, la afirmación de que el licor es uno de los consuelos del hombre civilizado.
Ello pareciera ser cierto, aunque el hombre tiene otros consuelos, como el ser “dueño” de una muchacha con ese nombre sustantivo, es decir, que se llame precisamente Consuelo.
Sin embargo, consuelos en la vida los hay muchos, de variada especie.
Consuelo, según el diccionario, es descanso y alivio del dolor, molestia o aflicción; gozo, alegría.
Los políticos se consuelan con el logro del poder.
Los ambiciosos materialistas, con el dinero en el bolsillo.
Los curas, con las almas que logren llevar al cielo, aunque a ellos se les dificulte ese destino, según el decir del célebre escritor español Pepe Rodríguez, autor, entre otros libros, de “Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica ”.
Yo considero a Pepe un hombre vengativo contra esa institución. ¡Quién sabe qué le hicieron!
Otro de sus libros es “La vida sexual del clero”, después de cuya lectura uno termina sintiéndose verdaderamente casto.
Ese libro no corresponde a chismes o imaginación del autor, porque está documentado fielmente en la jurisprudencia española, con ficha completa.
Para un débil creyente, leer a Pepe es exponerse a perder la fe religiosa, porque no se trata de que él le monte una emboscada a la Divinidad , sino un reclamo casi furioso a los adefesios del alma, a sus traficantes inescrupulosos.
A nadie recomiendo leer a Pepe (Barquillo, 21. 28004 Madrid (España) www.puntodelectura.com ) porque podría caerse de su propio púlpito.
A mí me consuela y divierte escribir aunque, a veces, produzca el desconsuelo de muchos respetables lectores.
|