Historial

TIEMPOS DE LLUVIAS Y CATASTROFES
ver más>

FAROLES Y DESFILES ver más>

¿ESTÁS ESCUCHANDO A DIOS? ver más>

 

 

¿ESTÁS ESCUCHANDO A DIOS?

No es que desobedezcamos a Dios de forma conciente y deliberada; en muchas ocasiones es que sencillamente no le prestamos atención.

Dios nos ha dado sus Mandamientos, pero nosotros no lo atendemos, no por una desobediencia voluntaria, sino porque no le amamos y respetamos de verdad. "Si me amáis, guardad mis mandamientos".


Cuando nos demos cuenta de que hemos estado constantemente faltándole el respeto a Dios, nos sentiremos llenos de vergüenza y de humillación por haberle ignorado.


Mostramos cuan poco amor tenemos para con Dios, al preferir escuchar a sus siervos antes que a Él. Nos gusta escuchar testimonios personales, pero no queremos que el mismo Dios nos hable. ¿Por qué nos aterroriza tanto que Dios nos hable? Porque sabemos que cuando Dios habla, o bien hacemos lo que Él nos manda, o hemos de admitir y confesarle que no pensamos obedecerle. Pero si quien nos habla es simplemente uno de los siervos de Dios, tenemos la sensación de que la obediencia es algo optativo y no imperativo.

 

Respondemos diciendo: "bueno... esto es tan sólo tu opinión, aunque no niego que lo que has dicho sea probablemente la verdad de Dios".


¿Estoy constantemente humillando a Dios? ¿Ignorándolo mientras Él continúa tratándome con amor como a hijo suyo? Cuando por fin le doy oído, la humillación que he amontonado sobre Él cae sobre mí; entonces mi respuesta es: "Señor, ¿por qué fui tan insensible y obstinado?". Esta es siempre la respuesta inevitable en el momento en que escuchamos a Dios.


Nuestro deleite, al escucharle finalmente, queda empañado por la vergüenza que sentimos por haber tardado tanto en hacerlo.


Entonces... ¡no tardes tanto! ¡Escúchalo desde hoy!

 

 

HOME

 

 

 
Anunciese Aquí

Diseño de sitios web, Optimizacion