VEGETARIANISMO… XIII Parte
Roberto Jiménez Z. (*)
Recomendaciones dietéticas para situaciones de colesterol, triglicéridos elevados (habitual en los vegetarianos con errores dietéticos)e hipertensión.
El colesterol es una grasa fundamental para el organismo, que forma parte de las membranas de las células y regula su elasticidad. Gracias a él, se forman las hormonas sexuales y los ácidos biliares. Los triglicéridos son utilizados para producir energía.
Su excedente se almacena en el tejido adiposo, y existe el riesgo de que se deposite en las paredes arteriales y se produzca accidente vascular, infarto… a lo que contribuyen los efectos de los radicales libres.
Ambos excesos junto con una presión arterial elevada, son considerados como la primera causa de mortalidad en el mundo, y que viene siéndolo desde la Segunda Guerra Mundial, fecha en que:
- Los aceites comestibles comenzaron a refinarse, lo que los inutiliza para la reducción del colesterol.
- Comenzaron a consumirse cereales refinados (por ejemplo arroz blanco en lugar de arroz integral), con lo que el aporte de magnesio es insuficiente para impedir que se deposite el calcio en las arterias.
- Aumentan los contaminantes con los que nos relacionamos, con lo que los requerimientos de vitaminas y antioxidantes incrementan. Como no sólo no los hemos aumentado sino que los hemos disminuido al refinar nuestra alimentación, se producen más daños causados por los radicales libres.
- El consumo de grasas ha aumentado de forma considerable, especialmente grasas saturadas.
Las recomendaciones nutricionales que podemos hacer para paliar los efectos de lo anterior son:
- Apoyarse en los alimentos curativos: Ajo, cebolla, limón, aceite de oliva virgen extra, aceites vírgenes de semillas (como la pepita de uva), lecitina de soja (soya), frutas ricas en vitamina C, alimentos con elevado contenido en magnesio (pipas de girasol, sésamo, anacardos, levadura de cerveza, germen de trigo).
- Evitar los siguientes alimentos: Carne de cerdo, grasas animales, conservas, embutidos, mariscos, fiambres, chocolate, cacao, café, alcohol, tabaco, fritos, sal, azúcar refinado, harinas refinadas, quesos grasos, lácteos sin descremar.
Conclusión:
Una vez más, la dieta vegetariana nos da la respuesta. No nos referimos a un menú vegetariano con ausencia de carne y pescado, sino a un régimen de vida acorde a la naturaleza. Los vegetarianos también podemos abusar de alimentos refinados, alcohol y de otros contaminantes como el tabaco. De lo que se trata no es sólo de acercarse a la alimentación vegetariana como una forma de evitar las grasas animales, sino como una forma de vida más armoniosa y saludable, basada en los principios de pureza y bienestar.
Para los vegetarianos se sugiere la tendencia a disminuir el consumo de alcohol, tabaco, alimentos refinados y azúcar blanca, procurando elegir en la medida de lo posible alimentos biológicos, la mayoría crudos y otros cocinados suavemente, sin abusar de fritos.
Para cualquier aclarar cualquier consulta sobre el tema favor escribir al correo: rojizu@gmail.com
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