Tiempo de Siempre
Guillermo Ramos Morales
Info@elpiadoso.com
Qué paso más chévere…
Empiezo por decir que el término chévere no se usa en Costa Rica. En Colombia y Venezuela significa excelente, muy bueno. En Cuba y Perú, benévolo, indulgente. En Ecuador y Puerto Rico, primoroso, gracioso, bonito, elegante, agradable.
Ahora pongan música, porque llegó Olinda…
He tenido con Olinda Rivera numerosos años de amistad. Los dos lo sabemos y, en cualquier momento, tomamos pista y nos ponemos a bailar. Baila ella, porque yo no sé.
Yo no sé bailar a causa de mi torpeza de cuerpo y de espíritu. Pero, de la mano de Olinda, algún día aprenderé.
Una vez, creo que fue en El barco del amor, Olinda bailaba regando veneno como le es habitual y, a cada vuelta que daba, oyendo que la letra de la música decía… “y los periodistas lo saben, lo saben…” volvía a verme con una sonrisa de dos metros de largo. También sonreía cuando oía aquello de “las clases del cha cha chá, las vamos a comenzar…”
Una vez le pregunté por qué le gustaba tanto bailar y me dijo, sin lugar a dudas: “-Soy Rivera…”
Tenía pensado extenderme en consideraciones acerca del baile, la movedura del esqueleto, la razón de ser de la danza de Zorba, el griego, pero interrumpo ahora porque la música ha comenzado y Olinda está aquí y me reta a mover el esqueleto.
Vámonos…
|